Recuerdo Íbamos paseando por la orillasolitaria del lago.La tarde estaba hermosa;el ígneo sol de mayosonriendo se moría,una canción de luces suspirando.Serenos nuestros ojos,unidas nuestras manos,vagábamos tranquilos,dulcemente mirándonos.Latía el parque, mudo:se estasiaban las flores y los pájaros.De pronto, “Di”, me dijo,“¿por qué el azul espacio,por qué el cielo purísimose mancha al reflejarseen la verdina lóbrega del lago?”Miré su frente blanca,y la besé en los ojos, sollozando.En la calma magnífica del parqueresonó el beso con un eco largo.Un ruiseñor despiertolanzó un dulce quejido desgarrado.Jiménez, Juan Ramón, Segunda antolojía poética, Colección Austral, Espasa, Madrid, 1998